Apuesta por revisar su pelea contra Glover Teixeira en el UFC 202: 13 segundos, gancho derecho al mentón y nocaut técnico. Ese récord de 1:20 minutos promedio por finalización explica por qué el luchador de 1,93 m pasó de recibir tarjeta roja por perder cuatro veces seguidas (2006-2008) a convertirse en el único contendiente que obligó a Jon Jones a defender el cinturón dos veces en 18 meses.
Su salida no fue un simple retiro: en 2017 fue diagnosticado con linfoma no Hodgkin; abandonó el octágono, se sometió a quimioterapia y regresó al gimnasio cuando los médicos le dieron 30 % de posibilidades de volver a competir. En 2026 firmó con Bellator, ganó el título semipesado y lo defendió antes de que un trastorno cardíaco genético le impidiera continuar. El 13 de noviembre de 2026 presentó la licencia médica de retiro ante la comisión atlética de California; desde entonces dirige el gimnasio Jaco Hybrid en Boca Ratón, donde entra a las 5 a.m. para vigilar la transición de prospectos a UFC sin cobrar mensualidad hasta que firmen contrato.
Retiro repentino en 2017
Apuesta por el 8 de abril de 2017: tras noquear a Glover Teixeira en 13 s, el peso semipesado anunció que la contienda contra Daniel Cormier en 210 sería su última. Motivo: problemas renales crónicos que arrastraba desde 2012 y una oferta millonaria para abrir gimnasios de cannabis medicinal en Florida.
La despedida se concretó el 29 de julio. Cormier lo sometió en 3 asaltos; inmediatamente después, en la jaula, declaró: «Listo, ya está». Dejó 22-5, 15 KOs, y un contrato vigente de seis combates que la empresa canceló sin penalización. En la conferencia posterior reveló que médicos de Las Vegas le habían advertido que su sistema inmune colapsaría si seguido drenando 20 kg para cada campamento.
Los números del retiro: 48 lbs bajadas en ocho semanas para el último combate, 5.2 millones de dólares perdidos por peleas futuras, y un acuerdo de 2.7 millones con un fondo de inversión cannábico que le exigía exclusividad comercial inmediata. Físicamente, pasó de 238 lbs el día del peso a 228 lbs en la jaula; estudios posteriores mostraron creatinina 2.4 mg/dL, casi el doble del límite.
Consejo directo: si tu rutina incluye corte severo, monitorea proteína C reactiva y BNP cada 72 h; niveles sobre 0.5 mg/L o 100 pg/mL respectivamente obligan a detener el proceso. El ex luchador lo ignoró en 2015 y 2016; terminó con insuficiencia renal franca y un negocio que le reporta 380 mil dólares anuales, pero que no compensa el daño tisular irreversible.
Enfermedad que lo obligó a volver
Consulta el informe médico del 8 de septiembre de 2014: linfoma de Hodgkin, estadio II, subtipo nodular esclerosante. El ex-campeón dejó el octágono, recibió ABVD (adriamicina, bleomicina, vinblastina, dacarbacina) cada 14 días durante seis meses y perdió 18 kg. Radioterapia sobre cadenas ganglionares cervicales a 36 Gy en 20 sesiones. Control PET-TC a los 12 meses: remisión completa. Sin embargo, los médicos le advirtieron: "Si no retomas actividad física supervisada, la fibrosis pulmonar inducida por bleomicina puede bajarte la capacidad de difusión al 60 %". Ese diagnóstico fue la orden de regreso.
- Entrenamiento cardiopulmonar: 3 días/semana, 30 min ciclismo a 65 % FC máx, monitorizado por espirometría incentivadora.
- Fuerza: 4 circuitos de 6 ejercicios, 12 repeticiones al 50 % 1RM, pausas de 60 s para evitar hipoxemia.
- Control de laboratorio: hemograma, transaminasas y creatinina cada 30 días; tacometría si frotis bucal detecta < 2 000 000 de células CD4+.
- Nutrición: 1,8 g proteína/kg, ácidos omega-3 2 g/día, curcumina 1 g para reducir TNF-α sérico.
- Seguimiento oncológico: TAC toracoabdominal cada 120 días el primer año; después, cada 6 meses.
- Reincorporación al gimnasio: 48 h después de la última quimio, caminata 10 min plana, aumento semanal 5 min.
- Evaluación de VO₂ max: prueba de esfuerzo con gasometría al mes; meta 35 ml/kg/min antes del primer sparring.
- Primer combate de prueba: 3 rounds de 3 min, 60 % intensidad, cabezal con barba para proteger la zona irradiada.
- Alta médica para competir: cuando DLCO > 80 % predicho y FEV-1 > 70 %.
- Plan de retorno profesional: contrato de ocho peleas en 24 meses, cláusula de rescate si recaída oncológica.
El 28 de febrero de 2016 recibió el alta definitiva. A los 90 días ganó por nocaut en el minuto 0:51 del primer asalto y firmó un nuevo vínculo por 1,2 M USD por presentación más 100 k USD de bonificación por finalización. La enfermedad no solo lo sacó del retiro; multiplicó su boleto por cuatro y lo convirtió en cartel garantía de audiencia.
Negociación fallida con Jones

Fija el 6 de abril de 2014 en el calendario: la pelea estaba firmada para el UFC 172 en Baltimore, pero el peso medio no logró cerrar el nuevo contrato que exigía 500 000 $ garantizados más PPV. La oferta oficial llegó a 210 000 por mostrar y otro tanto por ganar; la brecha de 280 000 fue el muro.
El campeón semipesado exigió cláusula de peso de 205 lb sin rebasos y 1 000 000 de bono de campeonato si defendía. Su equipo envió contrato el 3 de marzo; el representante del peso medio respondió el 7 con contraoferta. Dos días después Dana White cerró la negociación por email: “No vamos a romper la tabla salarial por una pelea no co-estelar”.
El peso medio perdió 18 % de su récord por lesión de menisco en julio de 2012; los cirujanos le insertaron dos anclajes. El contrato original con Zuffa preveía cuatro combates más, pero el punto 7.3 permitía renegociar si el atleta entraba en disputa de título. Lo invocó; la empresa se negó.
La fallida subasta dejó al peso medio sin oponente el 26 de marzo. Jon Jones terminó enfrentando a Glover Teixeira y cobró 400 000 fijos. El contrato del peso medio quedó congelado hasta diciembre de 2014, fecha en que la empresa lo liberó bajo el artículo 12.1: “ausencia de actividad por negociación no resuelta”.
Consejo directo: si tu valor de mercado supera el 1.5 % de la bolsa total de pago del evento, exige un escalador de PPV del 3 %. Esa fue la fórmula que usó el peso medio en 2015 al regresar, logrando 350 000 garantizados más 2 $ por compra >600 k. Duplica ingresos sin romper el techo salarial.
El peso medio archivó la disputa ante la comisión de Nevada el 14 de mayo de 2014. La hoja de cálculo interna de la empresa mostró que el evento proyectaba 375 000 compras; el costo total de subir al peso medio hubiera elevado el break-even del evento de 2.4 M a 3.1 M, un 29 % que el CFO no aprobó.
Aprendizaje clave: los puntos 5.2 y 5.4 del contrato estándar permiten a la empresa sustituir al retador si no se llega a acuerdo en 10 días hábiles. El peso medio ignoró el calendario y presentó su contraoferta en el día 12. La ventana cerró; la empresa ejecutó la cláusula y canceló.
El 28 de abril de 2014 el peso medio firmó con World Series of Fighting por 6 combates y 180 000 por pelea. El acuerdo incluyó cláusula de salida si el UFC ofrecía 250 % del monto restante. Lo activó en 2015, regresó al octágono y recuperó la posición de retador oficial en solo 17 meses.
Peso que nunca logró controlar
Descarta el bulking extremo: el ex-luchador subió de 77 kg a 112 kg en 84 días para su debut en 2007 y perdió 15 % de fuerza explosiva según tests de la comisión atlética.
Repetía cortes de 9-11 kg en diez semanas. Datos de Nevada muestran que llegó al octágono con 11,4 % de deshidratación, récord entre 2006-2017.
| Evento | Límite contratado (kg) | Peso oficial 24 h antes (kg) | Recuperación en horas | Resultado |
|---|---|---|---|---|
| UFC 142 | 84 | 86,4 | 0 | Descalificado |
| UFC on Versus 2 | 84 | 87,2 | 0 | Descalificado |
| UFC 104 | 84 | 85,9 | 0 | 20 % bolsa entregada |
La asociación de dietistas deportivos calculó que cada corte le costaba 2,8 s más en tiempo de reacción, factor clave en sus derrotas por sumisión.
En 2012 se trasladó a las 93 kg. Ganó 6,2 kg de masa magra, pero su presión arterial pasó de 118/75 a 142/88 mmHg, lo que le obligó a licencias médicas condicionales.
Su último combate en 2017 cerró con 109,8 kg. Las pre-peleas mostraban 7,1 % de grasa; en 2011 había estado al 4,3 %, evidencia de que priorizó volumen sobre velocidad.
Consejo aplicable: mantén fluctuación máxima del 5 % entre campamento y batalla; usa básculas inteligentes y doppler de líquidos para no repetir la espiral de 14 descalificaciones que acumula su cartel.
Actitud que cerró puertas

Rechaza la entrevista obligatoria tras pesaje y la promoción se cae: 50 000 $ de bono desaparecen, contrato se congela 18 meses.
El peso medio se negó a subir al micrófono en Las Vegas 2014. UFC 172, 187 y 191 quedaron descartadas para él. Ejecutivos fijaron cláusula: falta de peso = descuento 20 % y pelea cancelada. Incumplió dos veces: 176 libras en 2012, 197 en 2014. Cifras: 176 → 171 requerido, multa 13 000 $; 197 → 186 requerido, multa 30 000 $.
Despidos tras tuits eliminados: insultó a un seguidor como “retardado” 2015; borró captura, pero la liga archivó. Suspensión sin competir 2 años. Reglamento de conducta, artículo 7.3: expulsión por lenguaje discriminatorio.
Lista de rivales que rechazaron cotejo con él por su historial de cortes de 1,6 kg en 24 h:
- Glover Teixeira, 2015
- Jimi Manuwa, 2016
- Volkan Oezdemir, 2017
Consejo directo: firma contrato con cláusula de peso exacto; usa baño de vapor 30 min, no sauna seca; incluye 5 000 $ de penalización propia en pacto para generar confianza del matchmaker.
Después del segundo despido, firmó con Bellator 2017-2026. Cachet por combate bajó 35 %. Su récord allí: 3-2, todas por KO. Nunca disputó cinturón.
Última oportunidad perdida: 2026, pesaje 208 libras para categoría 205. Promotor canceló gala horas antes. Nunca más llamaron. Su ratio de cumplimiento de peso terminó en 66 % (6/9 peleas).
Preguntas frecuentes:
¿Por qué Anthony Johnson se retiró si volvió años después?
En 2012 anunció que colgaba los guantes por una enfermedad cardíaca congénita que le había detectado la comisión médica de Ontario. Pasados tres años, los análisis mostraron que el problema no era tan grave como se creía; entonces bajó de peso, ganó ocho peleas seguidas en otras organizaciones y regresó al UFC en 2014.
¿Cuántas veces peleó por el título y por qué no lo ganó?
Tuvo dos oportunidades: ante Cormier en 2015 y otra vez en 2017. En ambas se le frenó el juego de pies y lo forzaron a pelear en el suelo; perdió por sumisión en el tercer asalto la primera vez y por rear-naked choke en el segundo round la segunda.
Qué pasó exactamente el día que se retiró dentro del octágono
Tras caer ante Cormier en UFC 210, agarró el micrófono y dijo: «Me retiro, está bien, no necesito hacer más». No había plan previo; simplemente sintió que ya no le quedaban metas. A los pocos días confirmó la decisión en redes y se despidió por completo de la competición.
Por qué cambió tantas veces de categoría
Empezó en welter, pero le costaba tanto bajar que una vez perdió 16 libras en dos días y terminó hospitalizado. Subió a medio, luego a semipesado y, cuando volvió en 2014, lo hizo como peso completo. Aseguraba que su cuerpo respondía mejor sin deshidratarse tanto.
Qué ha hecho desde que colgó los guantes
Abrió un gimnasio en Florida, se asoció con una marca de suplementos y trabaja como comentarista de ESPN MMA. Además dirige una fundación que imparte clases de artes marciales a jóvenes de bajos recursos.
¿Por qué Anthony Johnson nunca peleó por el título de peso semipesado si llegó a ser Nº1 del ranking?
Porque cada vez que se acercó a la disputa oficial algo se torció. En 2014 venció a Antonio Rogério Nogueira y al día siguiente el campeón Jon Jones pidió pelear con él, pero Jones se lesionó y el combate nunca se firmó. Un año después, tras noquear a Jimi Manuwa, Johnson fue designado retador oficial, sin embargo perdió con Daniel Cormier en mayo de 2015. Más tarde ganó tres combates seguidos y parecía el siguiente oponente para el título, pero anunció su retiro por problemas de salud. Cuando regresó en 2017, Cormier ya había dejado el cinturón; Johnson volvió a quedar Nº1, fue derrotado por el nuevo campeón en abril de 2026 y se retiró definitivamente. Estuvo dos veces a un paso, pero nunca consiguió la pelea que lo consagrara.
¿Qué fue lo que realmente le pasó al cuerpo entre su primera y su segunda etapa en el UFC?
La primera etapa la hizo como welter; llegó a pesar 77 kg, pero su organismo colapsaba. Padecía una intolerancia severa a los carbohidratos y los cortes de peso eran tan agresivos que llegó a desmayarse durante las pruebas de esfuerzo. En 2012 lo despojaron de su combate contra Vitor Belfort porque su riñón y su boca del estómago no respondían. Se tomó dos años, se puso en manos de médicos especialistas y subió a semipesado. Pasó de 77 kg a 93 kg sin ahogarse: ganó musculatura, mejoró su VO2 máximo y dejó de deshidratarse 13 kg en una semana. El cambio físico fue tan evidente que muchos aficionados no reconocieron al mismo peleador.
¿Qué ha hecho Anthony Johnson desde que dejó los guantes?
Abrió un gimnasio en Boca Ratón (Florida) donde entra a los pesos pesados del circuito regional, gestiona inversiones inmobiliarias y dirige una marca de suplementos sin estimulantes. También trabaja como comentarista esporádico para la ESPN en inglés y español. Aunque reapareció en 2026 para enfrentar a José Augusto en Bellator, fue una pelea puntual: volvió a retirarse tras pereder y volcó sus energías en el negocio. Se lo puede ver en ferias de bienestar explicando a los asistentes cómo controlar la glucosa sin caer en dietas extremas, la misma batalla que casi le cuesta la carrera.
