Apuesta por anotar los cruces en una hoja aparte antes del sorteo: la tabla cambia según quien termine primero o segundo, y equivocarte puede costarte ver a tu país en el peor horario. Guarda esa hoja en el móvil y actualízala tras cada jornada; así evitarás sorpresas de última hora.

El certamen arranca con 16 ternas de tres rivales cada una. Solo los dos mejores puestos pasan, así que un empate sin goles puede mandarte a casa. Piensa en esto antes de celebrar un empate tranquilo en la tercera fecha: la diferencia de tantos puede dejarte fuera aunque no pierdas ningún partido.

A partir de los 32 clasificados empieza el mata-mata directo. No hay vuelta, solo 90 minutos y, si hace falta, penaltis. Entrena tu corazón para los desempates desde octavos: la mitad de los cruces llegaron a lanzamientos en la simulación que hizo la FIFA antes de aprobar el reglamento.

Proceso de Clasificación Ampliado

Reserva la fecha FIFA de junio de 2025 para el duelo intercontinental: solo seis plazas se dirimirán en repechajes de partido único, y quien pierda la oportunidad en esa ventana quedará fuera del mapa.

La CONMEBOL mantendrá su formato de todos contra todos, pero eleva a siete los billetes directos; la regla de desempate por diferencia de goles vuelve a ser la primera variable tras los puntos, así que cada gol suma doble valor en las alturas de La Paz o Quito.

Africa duplica la fase previa: 54 selecciones se reparten en nueve grupos de seis; los líderes avanzan y los mejores cuatro segundos se cruzan en eliminatorias a doble encuentro por dos cupos extra, lo que convierte la jornada de cierre en un ajedrez de calculadoras.

En Concacaf, la Liga de Naciones 2026 define la mitad de los clasificados: quienes lleguen a semifinales de la edición A sellan su boleto sin necesidad de repechajes, mientras que los octavos de final reparten puntos bonus que se suman a la posterior fase de grupos de la eliminatoria tradicional.

Europa estrena bombo mixto: 16 grupos de tres equipos donde solo el primero entra directo; los segundos se juecan un mini-torneo de cuartos en junio de 2025 con sedes únicas sorteadas entre ciudades de 30 000 plazas, lo que reduce la ventaja del factor campo.

La AFC divide en dos rutas: 12 selecciones del ranking más bajo empiezan en abril de 2026 y los seis ganadores se mezclan con el resto en segunda fase; allí ocho grupos de cinco reparten cuatro plazas y media, porque el mejor quinto juega un cruce contra el cuarto de la OFC por un boleto suplementario.

Cupos por Confederación

Reserva ya tu calendario: Concacaf recibirá 6 plazas directas y 2 boletos de repechaje; si tu selección está en esta zona, apunta al Top 6 del octagonal final para asegurar el billete.

Conmebol repartirá 6 lugares fijos y 1 en promoción. Brasileños y argentinos ya respiran, pero la pelea por la séptima casilla se prevé dramática: Colombia, Uruguay y Chile se juegan un solo pasaporte en partidos de ida y vuelta.

UEFA cosecha 16 entradas. El sistema de ligas de Naciones se transforma en clasificatorio: los 12 ganadores de grupo suben al torneo y 4 plazas más salen de repechajes entre segundos, terceros y cuartos, todo en ventana de marzo.

África se queda con 9 cupos y 1 repechaje interconfederacional. Las eliminatorias tradicionales de grupos de cinco equipos desaparecen: ahora se corren tres rondas sucesivas de cruces directos, lo que premia la regularidad y castiga el error puntual.

Asia obtiene 8 plazas y 1 de promoción. Las dos últimas fases de la ronda de grupos se concentran en microciclos de 15 días en sedes neutras, una medida que reduce costos y evita desgastes por viajes intercontinentales.

La OFC volverá a tener presencia: 1 cupo directo para el campeón de su liguilla preliminar. Nueva Zelanda ya no depende de un repechaje contra Sudamérica; basta con ganar el triangular de Fiji, Tahití y Nueva Caledonia.

El repechaje final une a 6 selecciones: dos de Concacaf, dos de Conmebol, una de Asia y una de África. Se disputa en un solo país anfitrión a partidos de 90 minutos con penales inmediatos si hay empate, y salen los últimos tres clasificados.

Con la nueva aritmética, 45 países disputarán cita en verano norteamericano y 3 llegarán a través de la repesca. La proporción deja a Europa con el 35 % del total, Sudamérica y Concacaf con 15 % cada una, y el resto repartido entre Asia, África y Oceanía.

Sistema de Repesca

Reserva tu entrada para el repechaje intercontinental: los seis puestos restantes se dirimen en enero de 2026 con dos sedes neutrales, una en Asia y otra en África.

Doce selecciones -las segundas de cada zona que no lograron boleto directo- se reparten en tres rutas de cuatro. Cada camino arranca con semifinales de ida y vuelta; los ganadores chocan en una final única. Tres boletos por ruta, sin margen de error.

  • Ruta AFC/CAF: cuatro asiáticos, dos africanos. El sorteo evita choques intra-regionales en semifinales.
  • Ruta CONMEBOL/OFC: dos sudamericanos, dos oceanos. Altura de La Paz o calor de Honiara, el anfitrión se sortea tras conocer rivales.
  • Ruta UEFA/Concacaf: tres europeos, uno centro-norte. El europeo más alto en ranking elige entre Sevilla o Miami para la final.

El criterio de desempate rompe el empate global: goles de visitante valen doble; si la paridad persiste, penaltis sin prórroga. Las finales, a las 19:00 local para televisar en Asia y Europa simultáneamente.

Los ganadores se conocen el 31 de enero; la FIFA sortea su grupo veinticuatro horas después en Zúrich. Ninguno puede quedar con su confederación: los asiáticos evitan rivales AFC, los africanos no tocan CAF.

  1. Semifinales: 9-16 de enero.
  2. Finales: 24-25 de enero.
  3. Sorteo grupo: 1 de febrero.

La venta de entradas arranca el 1 de octubre: 40 000 localidades por sede, 8 000 reservadas a aficionados visitantes con código de pre-registro. El que no lo use, pierde el derecho y la FIFA lo libera al público local.

Los estadios deben tener VAR mínimo desde cuartos de final; semifinales y finales exigen línea automática de fuera de juego. La FIFA asume el costo del sistema para las asociaciones que no lo posean.

Impacto en Eliminatorias

Reduzca a la mitad los partidos de la fase de grupos sudamericana: nueve selecciones en vez de diez, todos contra todos en casa y visita, y el calendario se achica de dieciocho jornadas a dieciséis. La Conmebol ya negoció con la FIFA el ajuste y la FIFA lo avaló en marzo; así se libera un par de fechas FIFA para amistosos de preparación que antes no cabían.

La ampliación a seis cupos directos y un repechaje implica que una derrota en la altura de Quito o en la sequía de Asunción ya no sepulta la ilusión: el séptimo lugar accederá al repechaje intercontinental. Esto enciende la pelea por la tabla hasta la última fecha y dispara los ingresos televisivos: Fox Sports pagó 28 % más por los derechos en Sudamérica tras saber que habrá más selecciones en competencia real hasta el final.

Confederación Cupos directos 2014-2026 Cupos directos 2026-2027 Variación
Conmebol 4,5 6,5 +2
Concacaf 3,5 6 +2,5
AFC 4,5 8 +3,5
CAF 5 9 +4
OFC 0,5 1 +0,5

En África se eliminaron los cruces de segunda ronda tipo "partido único a muerte" que antes eliminaban a estrellas como Mohamed Aboutrika o Pierre-Emerick Aubameyang. Ahora la fase final es un grupo de diez jornadas donde hasta el cuarto puede clasificar. El cambio redujo la tasa de sorpresas drásticas del 23 % al 7 % y los técnicos locales celebran que sus figuras no arriesguen el pase en 90 minutos locos bajo lluvia tropical.

La UEFA mantuvo su baremo de puntos para el ranking de cofres, pero abrió una plaza adicional a través de la Liga de Naciones. Países Bajos se quedó fuera del torneo en 2018 con cuatro derrotas; en la última ventana se clasificó como campeón de la Liga B y facturó 15 millones de euros en primas. La UEFA proyecta que el nuevo canal de clasificación paralelo elevará los ingresos globales de derechos en un 12 % para el ciclo 2026-2030.

En Asia, la AFC dividió a 18 selecciones en tres grupos de seis; los dos primeros van directos y los terceros entran a repechaje. Corea del Sur, que antes sellaba el boleto en la penúltima fecha, ahora lo consigue con tres jornadas de anticipación y ahorra 1,2 millones en viáticos al poder rotar la plantilla. La federación reinvirtió ese ahorro en analistas de datos que rastrean partidos de la liga local para detectar centrales rápidos.

El repechaje intercontinental pasó de ser un duelo a dos partidos entre confederaciones vecinas a un mini-torneo de cuatro combinados con semifinales y final única en territorio neutro. Nueva Zelanda ya reservó el Eden Park para una hipotética final como local; el alcalde de Auckland calcula un impacto económico de 35 millones de dólares si los All Whites llegan a esa instancia. La OFC, que solo tenía media plaza, duplicará su presupuesto de desarrollo con ese solo partido de local.

Estructura del Torneo

Estructura del Torneo

Reserva ya tu calendario: la fase inicial tendrá 12 grupos de cuatro selecciones; avanzan los dos primeros y los ocho mejores terceros, sumando 32 clasificados para la siguiente ronda.

Después llega el ataque directo: 16 partidos de eliminación única desde octavos hasta la final, sin partidos de vuelta ni calculadoras de gol average.

Con trece sedes entre Canadá, México y EE. UU., cada combinado jugará sus tres encuentros de apertura en una misma región; luego saltarán a otra ciudad para reducir desplazamientos y ganar descanso.

El torneo amplía a 104 encuentros, pero la duración total apenas crece: 39 días, gracias a ventanas de 48 horas entre jornadas y planteles ampliados a 26 futbolistas.

Curiosidad de desempate: si empatan puntos, goles y fair-play en la fase grupos, se sortea un enfrentamiento de penales para definir el pase, una novedad que ya genera polémica entre entrenadores.

Grupos de Tres Selecciones

Apuesta por el segundo partido: un empate basta al líder para aseguar el pase y al tercero le sirve la victoria mínima; vigila las tarjetas, porque el desempate puede depender de la fair-play.

  • Cada mini-serie dura solo 180 minutos repartidos en dos fechas separadas por 72 horas.
  • Los dos primeros avanzan; el gol average desaparece y entran goles anotados, diferencia y duelo directo.
  • Tres empates 0-0 pueden dejar afuera al campeón de Europa si recibió dos amarillas más que su rival.
  • Los entrenadores suelen rotar cinco titulares entre el primer y segundo cotejo para evitar desgaste.
  • Los estadios comparten sede: un mismo día se juegan dos encuentros con 4 horas de diferencia, así la zona se llena de aficionados de colores distintos.
  • El calendario se armó con algoritmos de logística aérea: ninguna selección viaja más de 250 km entre sus dos partidos de fase.

Eliminación Directa

Eliminación Directa

Reserva tu vuelo para los dieciseisavos: si tu sele quedó entre los segundos de grupo, compra el pasaporte con fecha variable; el cruce se decide horas después del pitazo final y los aeropuertos colapsan.

Todos los duelos siguen el modelo clásico: 90 minutos, alargue y penales. La novedad radica en la densidad: ocho partidos en cuatro días, con ventanas de 36 horas entre rondas para el ganador. La FIFA insertó un día libre extra antes de cuartos para evitar lesiones por acumulación.

Desempate sin sorpresas: si la paridad persiste, lanzamientos desde el punto; no hay gol de oro ni balón de plata. Los entrenadores disponen de cuatro cambios regulares y uno adicional si el duelo se alarga, regla que ya se usó en Catar y se mantiene.

La sede cambia tras cada eliminatoria: ganar en San Francisco obliga a viajar a Atlanta, luego a Nueva Jersey y, si la racha sigue, cerrar en Dallas. El kilómetro extra se suma al cansancio y obliga a planificar concentraciones itinerantes.

El último lugar se decide el domingo 19 de julio en el AT&T Stadium, con ceremonia de cierre y sorteo previo para la siguiente edición. El perdedor del partido por el tercer puesto disputa el sábado en el mismo estadio, con entradas más baratas y aforo reducido para evitar desgaste adicional.

Preguntas frecuentes:

¿Por qué la FIFA decidió pasar de 32 a 48 selecciones y cómo afecta eso al calendario de 2026?

La ampliación a 48 equipos fue aprobada en 2017 con el argumento de que más países podrían participar y desarrollar su fútbol. En 2026 eso se traduce en 16 grupos de tres combinados cada uno: los dos primeros pasan a la ronda de 32, que sustituye a los octavos. El torneo crece de 64 a 104 partidos, pero la final sigue el 19 de julio. El truco está en que los estadios de EE. UU., Canadá y México ya tienen infraestructura lista, así que la fase de grupos se puede jugar en bloques regionales y reducir desplazamientos.

¿Cómo se evita el amaño de resultados en grupos de solo tres equipos?

La FIFA introduce un desempate automático de penaltis si al final del tercer encuentro hay dos equipos igualados en puntos y goles. Además, se programan simultáneamente los dos últimos partidos de cada grupo para evitar que nadie calcule. Con eso se rompe la famosa "conspiración de 1982" entre Alemania y Austria: ahora no basta con un 1-0 cómodo para los dos.

¿Qué países latinoamericanos tienen plaza casi asegurada y cuáles se juegan el pase en repechaje?

Brasil, Argentina, Uruguay y Colombia parten con el billete casi en el bolsillo por ranking y coeficiente histórico. La Conmebol pasará de 4,5 a 6 plazas directas; por tanto, Chile, Perú y Paraguay pelean por los dos cupos restantes. La media plaza se decide en repechaje intercontinental: el sexto de Sudamérica se puede cruzar con un equipo de Oceanía o Asia, y ahí la ventaja la tendrá quien dispute la vuelta en Montevideo o Santiago de Chile por altura y clima.

¿Cómo se reparten los 48 puestos entre las confederaciones?

Africa se lleva 9 plazas directas (4 más que hoy), Asia 8 (3 más), Concacaf 6 (3 más y media de repechaje), Sudamérica 6 (1,5 más), Europa 16 (3 más) y Oceanía 1 directa (antes era 0,5). El repechaje incluye a 6 selecciones: dos de cada confederación menos Oceanía, que aporta una. Se juega en sede única y en partido único, así que un mal día puede dejar fuera a una potencia media.

¿Dónde se jugarán los partidos de la fase de 32 y cuánto costará seguir a una selección desde la fase de grupos hasta la final?

La ronda de 32 y los cruces siguientes se concentran en EE. UU.: Atlanta, Dallas y Los Angeles acogerán varios choques de eliminación directa. Si un hincha quiere ver los siete encuentros de su equipo, lo barato ronda los 2.800 dólares (entradas de categoría 3, vuelos económicos y hoteles tres estrellas). Si apunta a categoría 1 y media pensiones, la cuenta se va a 6.500. El truco está en volar a hubs como Houston o Denver y usar autobuses nocturnos: se ahorra un 25 %.