El destino de Alberto Lopo en su nueva aventura en los banquillos
Juan Mata: “El Valencia es una parte muy importante de mi vida”
El paso de Juan Mata por el Valencia CF dejó una huella imborrable tanto en el club como en el propio futbolista. En una entrevista concedida en el canal de YouTube de Ultra Football, con la colaboración de la tienda especializada Classic Football Shirts, el mediapunta burgalés analiza su carrera camiseta a camiseta y dedica palabras de profundo cariño a su etapa en Mestalla.
Actualmente, en el fútbol australiano, Mata mira atrás con perspectiva y emoción, recordando cómo su llegada a Valencia en 2007 marcó el inicio de su consolidación en la élite.
La llegada al Valencia CF: de promesa del Real Madrid Castilla a realidad en Mestalla
En el verano de 2007, el Valencia CF confirmó el fichaje de una joven promesa procedente del Real Madrid Castilla que no contaba para el primer equipo blanco. Con solo 19 años, Juan Mata aterrizaba en Mestalla sin galones, pero con un talento que pronto empezaría a asomar.
En su primera temporada (2007-2008), comenzó sin ser una pieza clave para Quique Sánchez Flores. Sin embargo, tras la destitución del técnico y la llegada de Ronald Koeman, sus apariciones fueron cada vez más habituales. Koeman apostó por él y le dio continuidad, algo que el propio jugador agradece especialmente.
Durante aquella campaña, Mata fue decisivo en la Copa del Rey. Se estrenó como goleador ante el Atlético de Madrid en el Vicente Calderón, en un partido en el que disputó sus primeros 90 minutos completos. En Liga firmó cuatro goles y comenzó a hacerse un hueco en el equipo con tantos importantes, como el de la semifinal copera ante el Barcelona y el primero en la final frente al Getafe, que terminaría con el Valencia proclamándose campeón.
Mestalla, un estadio “eléctrico” y una etapa inolvidable
Cuando le preguntan cómo describiría Mestalla en una palabra, Mata no duda: “Eléctrico”.
El estadio del Estadio de Mestalla representa mucho más que un campo de fútbol para el internacional español. “Mestalla siempre será algo muy especial para mí. Esta camiseta es la de mi primera temporada en LaLiga. Debuté con ella cuando tenía 19 años, y fue un sueño hecho realidad. Mi padre fue futbolista profesional, jugó muchos años en Segunda División, pero nunca pudo llegar a LaLiga. Por eso, para mí y para mi familia era un sueño personal poder disputar aunque fuera un solo partido en Primera División”.
El debut llegó ante el Almería y, desde entonces, todo lo que vino después lo vivió “como un regalo”. “Valencia, Mestalla… solo puedo sentir gratitud. Fue la etapa en la que realmente me consolidé en el fútbol español, jugando con regularidad y debutando con la selección nacional a los 20 años. Es una parte muy importante de mi vida”.
Mata también quiso destacar la figura de Koeman: “Estoy muy agradecido a muchos de los entrenadores que tuve allí, especialmente a Ronald Koeman, que confió en mí. Cuando eres joven en una liga tan competitiva, necesitas a alguien que crea en ti, y él lo hizo. Me dio continuidad, pude rendir bien y marcar algunos goles importantes. Guardo recuerdos maravillosos”.
La Copa del Rey 2008: el primer gran momento de su carrera
Si hay un recuerdo que sobresale en sus primeras temporadas es la Copa del Rey de 2008. Para Mata, supuso un punto de inflexión en su carrera profesional. “Probablemente, fue la primera gran noche de mi carrera profesional. Era la semifinal contra el Barcelona, en casa, en Mestalla. Poder marcar dos goles que nos llevaron a la final fue algo muy especial”.
Más allá del partido, lo que permanece es la emoción compartida con la afición: “Recuerdo el partido, pero sobre todo lo que vino después: salir al balcón para saludar a la afición. Fue la primera noche en la que realmente sentí que me estaba convirtiendo en futbolista profesional. Me encanta esa sensación de competir, de intentar ganar, de mejorar y de hacer feliz a la gente con mi fútbol. Aquella noche fue increíble”.
La final terminó de sellar aquel capítulo inolvidable: “Fue el primer paso hacia la final, y la final fue, seguramente, el mejor recuerdo de mis inicios: levantar mi primer título y marcar un gol en ese partido. Un momento inolvidable”.
De referente del Valencia a campeón del mundo
En la temporada 2008-2009 ya era titular indiscutible y uno de los referentes ofensivos del equipo, con 12 goles en Liga, uno en Copa y otro en la Copa de la UEFA. En la 2009-2010 heredó el mítico dorsal 10 y cerró el curso con 14 goles entre todas las competiciones.
Su crecimiento en el Valencia le abrió definitivamente las puertas de la selección española. Fue convocado para el Mundial de 2010, donde España se proclamó campeona del mundo, culminando así una progresión meteórica que había comenzado apenas tres años antes en Mestalla.
La temporada 2010-2011 fue la de su consagración absoluta. Tras la venta de David Silva y David Villa, Mata asumió la responsabilidad ofensiva del equipo con solo 22 años. Renovó su contrato hasta 2014, pero los rumores de traspaso no cesaron. Finalmente, el 21 de agosto de 2011, el Valencia y el Chelsea FC alcanzaron un acuerdo para su traspaso por cerca de 30 millones de euros.
Mata se despedía del Valencia tras cuatro temporadas brillantes, 174 partidos oficiales, 46 goles y 46 asistencias. Un legado que, años después, sigue vivo en la memoria del valencianismo y en las palabras del propio futbolista: el Valencia no fue solo un club en su carrera, sino una parte fundamental de su vida.
La apisonadora azulgrana arrasa al Zagreb e iguala un récord histórico
En un día con recuerdos gloriosos, el Barça pasó por encima de una comparsa de equipo como el RK Zagreb (46-26) que no tiene absolutamente nada que ver con el que se enfrentó al Dream Team de Valero Rivera en tres finales seguidas de la extinta Copa de Europa con sendos triunfos barcelonistas en 1997, 1998 y 1999. El club ofreció antes del partido esos tres títulos europeos y se igualó el récord de goles (46), que data de 2009 (46-36 al Kolding).
Nada de 'Paco' Cavar, Zlatko Saracevic, Mirza Dzomba y compañía. El colista del grupo y la teórica superioridad azulgrana no hicieron relajarse a los de Carlos Ortega, que empezaron lanzados y realizaron un primer cuarto de encuentro sensacional, con un marcador de 11-2 y Viktor Hallgrimsson erigido en muralla con un 4/6 en la portería.
El esloveno Domen Makuc dirigía la orquesta con maestría y los extremos desbordaban a un cuadro croata que no baja a defender ni por asomo. Aleix Gómez cerró la primera parte con siete goles sin fallo por los seis de seis lanzamientos de Dani Fernández, con tres 'siete metros' transformados por cabeza.
Boris Dvorsek, técnico interino en la ruleta del Zagreb, pidió tiempo muerto y apenas dio instrucciones, con un tono 'pasota' que iba en consonancia con lo que se veía en la pista. 'Ludo' Fàbregas estiró la renta local hasta un sonoro 19-5 (min. 20:59). Ahí el cuadro balcánico exhibió unas briznas de carácter para frenar la hemorragia en los dos lados de la pista.
Primero Topic y después Filip Glavas (bronce en el pasado Europeo con Croacia) acercaron algo a su equipo, que se marchó a los vestuarios 12 goles abajo (25-13). El Barça se quedó a un gol de su récord en una parte en la máxima competición europea (26) y tenía en mente el absoluto del club en Europa (46-36 al Kolding el 17 de octubre de 2009).
El veterano Igor Karacic era una sombra de lo que fue (MVP de una Final Four y dos veces campeón) y los colegiados estonios demostraban que no están ni para arbitrar en la videoconsola. Cometieron varios errores inexplicables en un partido que no pudo ser más plácido. Mal para los dos equipos. Lo peor del partido junto a la actitud del cuadro visitante.
El cuadro balcánico aguantó apenas siete minutos (29-16) antes de ir claudicando aún más a medida que pasaban los minutos. Y gran parte de culpa de la histórica 'paliza' la tuvo un hambriento Petar Cikusa que fue enlazando acciones a cuál más positiva para celebrar su regreso a los Hispanos en una explosión que llevó a los de Carlos Ortega a situarse 43-22 arriba a 7:16 del final.
El récord parecía estar a tiro, pero ahí el equipo sí se relajó y una serie de errores en ataque permitieron al Zagreb acercarse a 44-25 con dos minutos por delante. Al final, gol de portería a portería de Hallgrimsson para cerrar una abultadísima victoria por 46-26 para igualar ese récord de goles del equipo en Europa. Y el Magdeburgo empató en la pista del Wisla Plock (29-29), aunque para ser primeros hay que ganar en Alemania. No cambia nada.
El PSG, antes del sorteo de Champions: ¿Barça o Chelsea?
Cuestionados sobre las preferencias de técnicos y jugadores a la hora decantarse por los emparejamientos de los octavos de final de la Champions League, la mayoría optan por escurrir el bulto. Que si lo importante es estar en el sorteo. Que sean los demás quienes se preocupen por nosotros. Que todos los equipos si están en el bombo es porque se lo merecen y tienen gran potencial. Las excusas de siempre para eludir una respuesta directa.
Nadie quiere herir susceptibilidades y arriesgarse a que una vez finalizada la eliminatoria alguien le pueda recriminar las declaraciones previas al doble enfrentamiento. Nadie quiere hablar en público, pero todos lo hacen en privado. Y ya lo creo que técnicos y jugadores tienen preferencias. Unos por considerar que unos rivales tienen más o menos potencial y otros por el deseo de saldar viejas cuentas pendientes.
Cruces morbosos
En las horas previas al sorteo que concretará los emparejamientos de los octavos de final de la Champions League se intuyen cruces de lo más morbosos. Por ejemplo, el que podría volver a repetir una eliminatoria entre el FC Barcelona y PSG. El conjunto de Hansi Flick frente al vigente campeón.
En el caso azulgrana, las preferencias no tienen demasiado secreto si tenemos en cuenta, a priori, la diferencia entre el potencial de los dos posibles rivales: Tottenham y PSG. Además, en la fase de grupos el Barça ya tuvo la oportunidad de visitar el feudo del conjunto de la Premier y llevarse los tres puntos en juego. Los de Eddie Howe llegan tras golear al modesto Qarabag y da la sensación que ya han cumplido con el principal objetivo europeo de la temporada. Desde su clasificación ya se considera un enorme premio estar presentes en el sorteo de hoy.
No es el caso del PSG. En París andan preocupados con el rendimiento del equipo pero no cabe duda que la plantilla de Luis Enrique está diseñada para repetir gesta y volver a pelear por su segunda Champions consecutiva. En Can Barça nadie quiere repetir experiencia con otra eliminatoria frente al PSG.
¿Y el PSG?
¿Qué piensan en París? ¿Prefieren visitar el Camp Nou o ir a Stamford Bridge? Tras eliminar a Mónaco con más sufrimientos de los previstos, Luis Enrique fue preguntado sobre sus preferencias de cara al sorteo. El técnico, no se decantó ni por Barça ni por Chelsea, aunque sí apuntó lo de la tremenda carga emotiva que supone medirse al Barça y recodó que Barcelona es su casa.
Dudas públicas que ya están resueltas en privado. El staff técnico y la plantilla del PSG lo tienen muy claro: quieren enfrentarse al Chelsea en los octavos de final de la presente edición de la Champions League.
Es evidente que el duelo entre Barça y PSG siempre va acompañado de un cierto morbo. Y más si tenemos en cuenta lo sucedido con Dro hace solo unas semanas, pero desde el seno del vestuario parisino, las prioridades son bien distintas.
Todos quieren al Chelsea en octavos. Tanto Luis Enrique como su entorno están convencidos que el recuerdo del conjunto de Stamford Bridge y la final del pasado mundial de clubes -único borrón en una temporada excepcional- son estímulo más que suficiente para que el PSG recupere su mejor versión futbolística y exhiba una regularidad que se ha echado de menos desde el inicio de temporada.
Con el Barça no se considera que haya cuentas pendientes. Luis Enrique ya sabe lo que es volver a Barcelona, las cúpulas de ambos clubes hace tiempo que firmaron las paces -Laporta y Al Khelaïfi- y los últimos trasvases de plantilla se han cerrado con acuerdo final (caso Dro).
Motivos más que sobrados para decantarse en favor de una eliminatoria entre PSG y Chelsea. Un duelo bendecido por el Barça, ya que automáticamente significaría que los de Flick se volverán a ver las caras con el Newcastle. Y todos contentos.
La opinión sobre el Real Oviedo y el Sporting: Los rumores y León XIV
Intensa jornada la del jueves en la madreñina, sobre todo en la orilla azul del Potomac. Hay que ir por partes para evitar que el asunto se convierta en un bocadillo de polvorones. Para empezar, los amos (administrativos, se entiende) del urbanismo en lo que queda del Principado de Asturias han subido el pulgar hacia arriba y dado luz verde a la primera fase de la ciudad deportiva que el Real Oviedo construirá en los dominios de Cepi.
Se espera, se confía, se calcula que las excavadoras y los señores y señoras con cascos comiencen a furar el suelo antes del verano. La cuestión es de si será este o un verano futuro. Veremos.
Luego está la entrada en escena de la Fiscalía asturiana, que pide un año de prisión para el sujeto que literalmente hizo el mono para tratar de vejar a Mbappé en el partido en el que el Madrid regresó al Tartiere de forma oficial casi un cuarto de siglo después. Luego está lo de los rumores, no se sabe si de chigre y/o del antiguo Twitter, que don Martín Peláez, presidente de esta nuestra "institusión", que diría Sergio Egea, ha salido a desmentir.
Es decir, lo de que el Grupo Pachuca tiene problemas de tesorería y que el conglomerado quiere vender el Oviedo. Peláez insiste en que se quedarán por los siglos de los siglos en la ciudad "muy noble, muy leal, benemérita, invicta, heroica y buena", y que lo demás son eso, rumores.
La cuestión es que cuando se sale a desmentir rumores de los que seguramente no se haya enterado ni una milésima parte de la masa social azul, el rumor se convierte en noticia. Otra cosa es que se quiera lanzar un mensaje al instigador de los supuestos bulos. Así que, amiguinas y amiguinos, pasemos de puntillas, que doctores tiene la Iglesia, en este caso la católica.
Y precisamente el sucesor de Pedro, León XIV, recibirá en audiencia a una delegación del Oviedo en el Vaticano. Sin duda, salvo sorpresa, esa será una de las imágenes del centenario azul al margen de lo lúdico-festivo. Lo demás, lo que viene siendo lo deportivo, está a la espera del Atlético de Madrid del Cholo Simeone. El asunto está negro, pero los hay peores, aunque también los conocemos. Así que no cunda el pánico entre las masas, ¿oyisti, güey?