El Oviedo no tiene tiempo para lamentos. Tras el empate cosechado en Anoeta el pasado fin de semana, el equipo azul afronta esta noche en el Tartiere (21 horas) un nuevo examen de máxima exigencia ante el Atlético de Madrid, con la urgencia de ganar para no perder pie en su apuesta por obrar el milagro de la salvación. Y lo hará, además, con la agenda apretada: el miércoles, si las condiciones del césped lo permiten, le espera otro partido en Vallecas.
El técnico charrúa no ocultó ayer en rueda de prensa la presión del calendario. "El más perjudicado de todos fue el Oviedo con todo lo que ha sucedido en Vallecas", reconoció. El mayor problema de Almada de cara al partido llega en la zaga. Ni Bailly ni Costas estarán disponibles, lo que obliga a replantear el bloque defensivo. El técnico confirmó que el central marfileño "está con molestias musculares y no llegará al partido". Viñas, en cambio, no tendrá problemas para jugar.
Ante este panorama, Calvo tendrá que asumir un protagonismo que llevaba tiempo sin ejercer. Almada se mostró convencido de su aportación. "Tenemos plena confianza en él. Es un jugador muy inteligente, puede comunicar, hablar y ordenar. Se le abre una oportunidad porque la merece". Junto a él formará Carmo en el centro de la defensa.
También figura en la convocatoria por primera vez el canterano Diego Espinosa.
En el centro del campo, Almada parece haber apostado por Fonseca en detrimento de Colombatto, quien "arrastra molestias de hace tiempo". "Fonseca hizo un buen partido y lo estamos cuidando a Colo para que no se repita", explicó el técnico, que reconoció que ambos aportan características distintas.
Por ello, Aarón estará en la portería y la defensa estará formada por Nacho Vidal, Carmo, Dani Calvo y Javi López. En la medular, Sibo y Fonseca. Por delante, en la banda derecha, Hassan. Reina, que se recuperó rápido de las molestias con las que salió de Anoeta será el mediapunta. Ilyas estará en la izquierda, y Viñas, en la punta.
Almada tiene claras las carencias del equipo, aunque descarta hacer muchos cambios. "Necesitamos más intensidad. Cuando tienes menos calidad en la plantilla, lo tienes que nivelar con ritmo", subrayó, aunque también reivindicó el trabajo hecho. "La entrega, más allá de las dificultades, es buena. Tenemos que sostener más tiempo todo lo bueno que hacemos".
El rival, un Atlético que en la ida ganó por 2-0 en el Metropolitano, llegará con rotaciones, pero Almada no se fía. "El equipo que pongan será de primera línea, independientemente de quién juegue. Tienen una de las plantillas más ricas de LaLiga". Pero al Oviedo ya no le sirve especular.