Travis Munnings (Freeport, Bahamas, 1994) ha sido la última incorporación del Monbus Obradoiro que dirige Diego Epifanio. El club apostó por él para reforzar al equipo con el objetivo de mejorar para alcanzar el ansiado retorno en la ACB. Hasta el momento, el alero se ha mostrado muy generoso en pista con sus compañeros, demostrando que es un hombre de equipo y que no viene a arrebatarle el puesto a nadie. Solo a remar en la misma dirección.
¿Cómo le va en el proceso de generar química de equipo?
Está yendo bien, me voy sintiendo más cómodo con mis compañeros. Estoy aprendiendo lo que les gusta hacer dentro y fuera de la pista. Todo marcha bien para las dos partes.
Le hemos visto hacer muchos extra passes. ¿Quiere demostrar sus palabras de que no quieres quitarle el sitio a nadie?
Sí, es así. Para mí, soy la persona más generosa. Todo lo que me importa es ganar. Como dije al principio, ya hay un equipo que es genial y vengo aquí para ayudarles a ser mejores. Y, todo lo que pueda hacer para ayudar al club a ganar, es mi meta. No vengo aquí para que nadie se quede fuera o para ser mejor que nadie. Solo quiero ser uno más con los chicos y dar todo lo que tengo.
¿Su objetivo es llegar a ACB con este equipo?
Sí, por supuesto. Mi objetivo es ganar cada partido para ayudar a club a llegar a la ACB.
¿Qué diferencias ve entre la ACB y esta liga? ¿Cree que algún Primera FEB les competiría?
El físico es diferente. También la táctica ,y a veces, el nivel habilidad. Pero creo que algunos de los mejores equipos podrían trabajar duro para competir con esos equipos, porque son muy buenos y hay una gran competición. Cualquier equipo con una buena química, que trabaja unido y que esté siempre luchando tendría la oportunidad de ganar en cualquier choque. En ese aspecto, sí, creo que pueden competir.
Ahora mismo, en Coruña son los primeros. Son ellos los que deben sostenerlo»
¿Qué puede decir sobre su primera temporada en ACB?
En mi estreno fue ir allí y mostrar lo que puedo hacer. Pero siento que, tristemente, no tuve la oportunidad de demostrarlo por la situación en la que estaba. Creo que cuando tenga la verdadera oportunidad de ser yo mismo, de jugar en algún lugar donde me quieran, será diferente. Siento que puedo jugar en esa liga y que puedo hacerlo bien. Pero depende en gran parte del sistema y del equipo en el que estás. Es un factor para que lo hagas bien.
El año pasado jugó la Final Four. ¿Cuáles son las claves en esos partidos?
Tienes que ser consistente en el día a día. No puedes engañarte a ti mismo. El año pasado hicimos un gran trabajo en empujarnos entre compañeros cada día para dar nuestra mejor versión. Una vez que pones ese esfuerzo, alcanzas el lugar al que estás intentando llegar. Y cuando ese día llega, tienes que estar preparado. Así que hay que seguir trabajando como lo estamos haciendo, manteniendo el foco y estando atentos a la información de nuestros entrenadores, porque están haciendo un gran trabajo. Y luego, ejecutar el plan de juego. Es una gran oportunidad para alcanzar ese objetivo.
Pero imagino que ustedes miran hacia el primer puesto. ¿Están pendientes de Coruña? ¿Le recuerda al Burgos?
Primero, creo que Burgos y Coruña son dos equipos diferentes. Los jugadores que tienen y el estilo que juegan. Es diferente del año pasado a este. Pero creo que todos trabajamos para tener la oportunidad de ganar a cualquiera. Ahora mismo, ellos son los primeros. Son ellos los que deben sostenerlo. Tienen que querer mantenerse perfectos, no nosotros. Hay que seguir trabajando para ganar todos nuestros partidos. Eso es lo que nos toca a nosotros, ir partido a partido y ver qué pasa a final de la temporada. Ahí veremos en que situación estamos y si tenemos que ir a playoffs. Pero nuestro objetivo es ganarlo todo.
Al llegar, habló de que conocía a Léo (Westermann) y a Micah (Speight). Contra Menorca se reencontró con Fernando Zurbriggen. ¿Le comentó algo?
(Risas) dijo que me encantaría estar aquí, que es un buen sitio para jugar y que los aficionados son geniales. Me dijo que estaba muy feliz de verme y me preguntó cómo estaba la familia y todo el mundo. Porque no hay familiares como los ‘hermanos’ y seguimos en contacto. Fue una buena persona dentro y fuera de la pista. Y fue lo mismo que le dije. Le comenté que sigo trabajando y que estaba feliz de verlo de nuevo.
¿Qué le pide Epi?
Lo que quiere de mí es que sea yo mismo. Ser comunicativo, traer energía, mi intensidad en el juego y mi pasión en el vestuario, para hacer que se abran conmigo y se sientan cómodos cada día. No me pide que sea otro, solo quiere que sea yo y es genial. Me puedo conectar y sentir cómodo con todos. Sigo aprendiendo el sistema y, cuando estoy en el campo, intento hacer lo que sé puedo hacer. Eso todo.
¿Cómo fue cambiar Granada por Santiago? ¿Más lluvia?
Sí, desde luego. Principalmente fue la lluvia. Pero tuvimos un par días sol. Eso es bueno. Pero sí, aquí ha llovido mucho. Obviamente, puedes salir pero vas a encontrarte con la lluvia. El cambio está bien, siento que todo es más pequeño. Pero tuve que adaptarme rápidamente al ambiente que hay aquí. No es un problema. Estoy acostumbrado a adaptarme rápidamente.
¿Qué es lo que más le gustó de Santiago y lo que menos?
Siento que aún lo tengo muy reciente como para poder saberlo. Hasta ahora me gusta todo. Siento que todo está cerca. Hay muchos lugares diferentes que puedes visitar o para comer. Por lo tanto, está muy bien. No he salido mucho, debo ser honesto. Solo entreno y tengo a mi familia. No he hecho nada increíble, pero algunos me han dado ideas sobre lo que necesito ver, estoy abierto.
¿Quién es Travis fuera del baloncesto?
Es muy divertido y bromista. Me gusta hacer reír a mis amigos, hablar y pasar un buen rato. También me gusta ver películas, jugar a mis juegos y hacer planes con mi esposa, cosas así. Jugar con mi hija. Soy un chico fácil de llevar. Eso es todo.
Viene de Bahamas. ¿Cuál es la gran diferencia con su país?
Hace sol todo el día. Es la mayor diferencia, el clima es cálido la mayoría del tiempo.