Ya es una realidad. La Penya ha hecho oficial esta mañana el fichaje de Jabari Parker. El club catalán lo anunció en un comunicado en el que define la operación como “una incorporación de lujo” para elevar el techo competitivo del equipo en el momento clave del curso.
La cesión pone fin a varios días de negociaciones y rumores, en los que la entidad badalonesa esperaba el visto bueno definitivo del conjunto serbio para cerrar la fórmula del préstamo. La Penya se movía en el mercado tras la salida de Sam Dekker, y Parker ha sido el elegido para sustituirle. ASISA Joventut pagará una parte del sueldo de Jabari.
Un nombre que vuelve a sacudir la Liga Endesa
Parker (Chicago, 1995) no es un refuerzo cualquiera. Elegido con el número 2 del Draft de 2014, aterriza en Badalona con un currículum que incluye 310 partidos en la NBA y promedios de 14,1 puntos y 5,5 rebotes en temporada regular en la mejor liga del mundo
En Europa, tras su etapa reciente en el Barça, el ala-pívot firmó el pasado verano un contrato de dos años con el Partizan. Tras un mal año, donde el estadounidense no ha encontrado su lugar en Serbia, la cesión a Badalona le abre un nuevo contexto competitivo y, sobre todo, un escaparate inmediato en ACB. Una liga que conoce de sobras y en la que se espera que tenga un impacto inmediato.
De estrella a problema
La Penya incoropora ahora a un jugador que llegó a Partizan como una fichaje estrella. Sin embargo, el rendimiento de Parker fue de más a menos. Joan Peñarroya ya había dejado claro que Parker no iba a reincorporarse al equipo al entender que no estaba en la condición física adecuada. Desde el club se ha trabajado para encontrarle una salida, pero al no alcanzarse un acuerdo definitivo entre las partes, se ha optado por una solución provisional en forma de cesión, de la que se beneficiará el Joventut.
De este modo, Parker logra desvincularse temporalmente del Partizan, entidad a la que llegó este verano tras solicitar su marcha del Barça. Sin embargo, la inesperada salida de Zeljko Obradovic terminó jugando en contra de sus planes, y todavía más con la llegada de Joan Peñarroya, con quien no mantenía precisamente una buena sintonía desde su etapa en el conjunto azulgrana.