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El Deportivo más goleador en la incertidumbre de Zubieta

Algo le pasa al Deportivo cada vez que cruza A Pasaxe. El equipo blanquiazul suelta los hombros, se libera, y da rienda suelta a su espíritu de coyote. Libre. Listo para galopar y castigar. Es una evidencia que el conjunto coruñés brilla más cuando puede correr. Cuando puede contragolpear. Va en el ADN de muchos de sus futbolistas y, aunque las últimas dos victorias han permitido mejorar los números en Riazor, un indispensable para pelear el ascenso, este fin de semana volverá a jugar fuera de casa. La derrota en Castalia no merma su situación: es el mejor visitante de la competición con 24 puntos. Suma dos más que como local, aunque con un duelo extra disputado. En Zubieta buscará extender la dinámica ante un equipo que se le da mejor su otra casa.

El conjunto de Antonio Hidalgo buscará revalidar su condición de mejor visitante de la competición. No lo tendrá fácil ante una escuadra que viene de ganar tres partidos de forma consecutiva y dar un golpe encima de la mesa en la pelea por el descenso. En especial, el pasado lunes en el Nuevo Mirandilla, provocando la desesperación del Cádiz, y mostrando un juego alejado de lo que se espera de un filial: ordenado, sereno, combativo y, ya con el mando de la situación, sobresaliente.

A nada le teme un Deportivo que no podrá contar con Yeremay, pero sí con los especialistas ofensivos que tiene para asaltar castillos ajenos. El equipo blanquiazul es, además, el visitante que más goles marca, con 23 dianas, por encima de Racing (22), Almería (19) y Cultural (19), los tres equipos que le preceden. Ha ganado lejos de Riazor siete partidos, con otros tres empates y cuatro derrotas. La última, en Castalia, aunque el sabor del triunfo regresó ante el Eibar evitando que las dudas floreciesen demasiado.

El Deportivo es el visitante que más goles marca en Segunda División, con 23 dianas

Los números de la Real Sociedad B: el cambio de Anoeta a Zubieta

En frente estará una Real Sociedad B que vive una dicotomía particular. El Sanse, como se le conoce en Donosti, hasta que ganó en A Coruña no había sumado ningún punto fuera de casa. Es el noveno mejor local de la competición con 23 puntos, uno más que los blanquiazules en su feudo. Sin embargo, este curso no sabe lo que es ganar en Zubieta, donde se disputará el partido.

La Real Sociedad ha construido un estadio en su ciudad deportiva para albergar los partidos de su filial y del equipo femenino con capacidad para 4.000 espectadores en una grada única con dos niveles. La tribuna conecta con el edificio Izan, sede del equipo femenino para sus actividades diarias.

Es un campo particular que, para amoldarse a las necesidades de LaLiga, ha necesitado nuevas acomodaciones tras el verano. Es por eso que el filial txuri-urdin arrancó el curso disputando sus partidos en Anoeta, donde llegaron a estar invictos durante las primeras 15 semanas de competición (en un total de ocho partidos, con cinco victorias y tres empates en esa racha).

Si bien el Sporting cortó la imbatibilidad local en diciembre, y el Ceuta también sacó los tres puntos, el cuadro dirigido por Ion Ansotegui no regresó a su hábitat natural, la ciudad deportiva de Zubieta, hasta este mismo año. No obstante, ambos partidos acabaron en empate. 0-0 ante el Albacete y 1-1 contra la UD Las Palmas, con asistencias más bajas. Debido al cambio en el césped, recibieron al Málaga en Anoeta, y volvieron a vencer (2-1).

El equipo vasco regresará a Zubieta ante el Deportivo con la incertidumbre de no sentirse igual de cómodos que en el campo principal del club, al que aspiran a regresar. La clasificación, sin embargo, les libera de presión y tensión, pues manejan actualmente un margen de cinco puntos sobre el descenso. El cuadro de Hidalgo ya sabe lo que es caer ante los txuri-urdin, un filial atípico por su alta competitividad y su capacidad para adaptarse a las debilidades de su rival.

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