El Abierto de los Estados Unidos, y, por tanto la USTA, federación que explota los derechos del torneo, ha vuelto a demostrar su músculo económico haciendo una de los fichajes más mediáticos que se pueden hacer en el tenis. Craig Tiley, de 64 años, director del Open de Australia desde 2006 y director ejecutivo desde 2013, pasará a ocupar esa función en el US Open.