Yan Diomande es la gran atracción del Real Madrid estos días, tras la resaca por el frustrado fichaje de Rodri. Debutará en el Trofeo Teresa Herrera, que el club blanco disputará el próximo miércoles, 12 de agosto, ante el Deportivo en Riazor (21:00). El costamarfileño buscará empezar a justificar los 125 millones de euros fijos, más otros 15 en variables, de su operación.
El extremo ya conoce Valdebebas, donde se ejercitó en solitario. Mourinho no lo incluyó en el viaje a Hungría. Según el club, como protección tras una enfermedad que tampoco le había permitido incorporarse al inicio de la pretemporada con el RB Leipzig.
La jornada comenzó con una sesión en el gimnasio, donde completó ejercicios centrados en mejorar la movilidad. Después pudo tocar balón. El Real Madrid publicó un vídeo para mostrar dos de las virtudes que Mourinho espera explotar: su velocidad y su capacidad para desenvolverse en espacios reducidos.
Según el entorno del entrenador portugués, lo que más valora de Diomande es su "imprevisibilidad". También destaca su versatilidad. El costamarfileño puede actuar en los dos flancos del ataque, pero, con Vinicius recién renovado hasta 2032, ocupará la banda derecha, donde el Real Madrid no contaba con un especialista desde Gareth Bale.