Resulta en muchas ocasiones inevitable fijarse en el DNI de una plantilla, la del CB Canarias, que estila, desde hace tiempo, en ser la más veterana entre todas en cada una de las competiciones en las que toman parte. Este curso en Supercopa Endesa, Liga Endesa, Copa del Rey y Basketball Champions League. Los datos son irrefutables. Como también lo es su rendimiento por mucho que su contador de años no deje de crecer de una comparecencia a otra. Dar con una explicación de este sempiterno rendimiento ya resulta algo más complicado.
Lo cierto es que el CB Canarias se ha plantado, con la de Badalona, en la que es su séptima Final Four. Las últimas cinco de forma consecutiva. Y números en manos, lo hace no solo con la plantilla más vieja de todos los contendientes, sino también la más longeva de sus todas sus participaciones continentales. En medio de ese mantra que se le cuelga de manera constante, el cuadro de Txus Vidorreta ha ido ganando, campaña a campaña, ese pulso a la edad.
El primer título en 2017... con una plantilla 'joven'
En su estreno en la BCL ya rozaba el plantel del cuadro lagunero una media de 30 años, en gran medida por la presencia de jugadores como Devin White, Tariq Kirksay (llegó para suplir al lesionado Javi Beirán) y Fran Vázquez. En el otro lado de la balanza jóvenes como Grigonis y Niang. Combinación perfecta para levantar la primera corona. Dos años después, el Canarias se plantó en Amberes con una media de edad que se acercó algo más a esa treintena, esta vez con White, Nico Richotti, Beirán y San Miguel como los más baqueteados. En aquella ocasión los isleños se tuvieron que conformar con el subcampeonato.
Tras una reconversión integral de su plantilla y dos intentos infructuosos tras la pandemia, el CB Canarias volvió a hacer un hueco entre los cuatro mejores. Regreso a lo grande, con una plantilla aún más veterana que las anteriores, puesto que el cuadro aurinegro campeonó en la edición de Bilbao 2022. De nada importó que la media de edad rozara ya los 32 años.
Bronce con más de 32 años de media
Con la continuidad del núcleo duro y una suma de edades muy similar –45 días más de media–, el CB Canarias también se metió en la pelea por el título en Málaga 2023. Allí se tuvo que conformar con la tercera plaza. Escenario casi idéntico al vivido en Belgrado 2024. Incluso con mejor rendimiento, puesto que una plantilla con más de 32 años de media –pudo haber sido mayor de no haber estar lesionado Aaron Doornekamp– fue capaz de acabar en la segunda plaza.
Hace doce meses, en Atenas, la edad media del plantel aurinegro también se situaba por encima de los 32 años. Y como en tierras serbias, que Guerra anduviera lesionado y jugara Badji por él evitó que estas cifras fueran todavía algo mayores.
En Badalona, más de 34 de media
Ahora, en Badalona, ese promedio del plantel aurinegro –en función a los 14 jugadores que tienen opciones de vestirse– roza ya los 34 años. La mayor de siempre. Y es que a un bloque que se resiste a tener fecha de caducidad se unen varias piezas más que avezadas. Primero fue Rokas Giedraitis (34 años) y más recientemente lo ha hecho Patty Mills, que cerca de los 38 se convierte, dentro del club canarista, en el enésimo ejemplo de que la edad es algo secundario.
A nivel global, la de Badalona puede ser la constatación de que el CB Canarias ha mutado en una especie de gato que va salvando, una tras otra, esas vidas que se le van consumiendo en cada Final Four. Ya van siete. Si fuera por el refranero popular, sería la última, pero con este equipo es imposible hacer planes de jubilación.