El infierno que vive el portero que podría haberle quitado el sitio a Joan García en el Barça
¿Qué estará pasando por la cabeza de Lucas Chevalier? El guardameta del Paris Saint-Germain ha pasado de ser el portero de moda, el que iba a liderar al próximo PSG bajo palos y también a la selección francesa, a estar extremadamente cerca de quedarse sin ir al Mundial 2026. Su aventura en el Parque de los Príncipes está siendo un verdadero quebradero de cabeza.
Lucas Chevalier llegó al PSG en verano después de demostrar en el Lille que era un portero de presente y futuro. Considerado una de las grandes perlas del fútbol francés, Luis Campos y su equipo cerraron su llegada antes de que otro "gigante" de Europa se lanzase a por él. El PSG pagó unos 40 millones de euros por él y le ofrecieron un contrato de larga duración hasta junio de 2030.
Sustituto de Donnarumma
La intención no era otra que darle las llaves de la portería tras la salida de Gianluigi Donnarumma, que puso rumbo al Manchester City. Luis Enrique se hartó del italiano, en tensión con el club por su renovación, y decidió abrirle la puerta y traer a un portero de "distintas características". Parecía que con Chevalier estaban cubiertas, pero lejos de la realidad, el portero de 24 años no acaba de convencer al asturiano. En total, ya son ocho partidos consecutivos comiendo banquillo y claramente Matvey Safonov le ha comido la tostada.
De hecho, los últimos partidos que jugó Chevalier, durante el mes de enero, se explican por la fractura de mano que sufrió el ruso, héroe de la Intercontinental contra el Flamengo, que llegó al PSG procedente del Krasnodar el verano de 2024 a cambio de 20 millones de euros. A priori, Chevalier iba a ser el suplente de Donnarumma, y también el suplente del sustituto del italiano.
Luis Enrique eligió a Safonov
Pero Luis Enrique no se casa con nadie. Tampoco lo hizo con Chevalier. A día de hoy, está claro que para él, Safonov debe ser el titular. Una decisión que, según Le Parisien, ha empujado a Didier Deschamps, seleccionador de Francia, a tomar la decisión de prescindir de él de cara al Mundial 2026.
Las opciones de Chevalier de sumar minutos en la edición que acogerá Estados Unidos, Canadá y México ya eran remotas. La titularidad corresponde al experimentado Mike Maignan, actual portero del AC Milan, y solo iba a sumar minutos en caso de que no estuviera disponible. Pero ahora, según el citado medio francés, ni entrará en la lista de convocados, porque Deschamps considera que no es el adecuado para ocupar la tercera y última plaza en la portería.
El beneficiado de ello sería Brice Samba, portero de 31 años del Stade Rennes, que ocuparía la plaza de suplente, y Deschamps deberá decidir un tercer guardameta de menor entidad, que asegure buen ambiente en el vestuario: Risser, del Lens, y el portero del Como, Butez, los que más opciones tienen según la prensa francesa.
Estuvo en la agenda del Barça
En su momento, el portero francés estuvo en la agenda del Barça, que se movió para conocer de primera mano varios detalles de su posible llegada. Fue a finales de 2024, con la lesión de Ter Stegen, un golpe que Flick y Deco pararon con la llegada de Szcezszny. El agente de Chevalier, Mikkel Beck, conocedor del entorno blaugrana, también mantuvo reuniones con otros clubes. Si el Barça hubiera fichado a Chevalier entonces, Joan García, seguramente, no estaría hoy en el Barça.
Chevalier es un grandísimo portero, con reflejos muy potentes, gran personalidad y buena salida de balón con el pie, por eso lo quiso Luis Enrique. Es un portero que demostró en el Lille que gana partidos y está hecho para marcar diferencias importantes, pero debía demostrarlo este curso. Desde el banquillo, es complicado hacerlo.
La noche en la que el Barça culminó una remontada histórica en Copa ante el Atlético
Las primeras semanas de marzo invocan una mística de remontada en los anales de la historia del Barça, y han sido varias las ocasiones en las que el club ha dado la vuelta a un resultado adverso por estas fechas. La más reciente ocurrió en 2021 durante las semifinales de Copa, con un 3-0 al Sevilla tras el 0-2 del Sánchez Pizjuán. Años atrás quedan para el recuerdo la inolvidable noche del 6-1 ante el PSG o el 4-0 al Milan en 2013.
Entre estos registros emerge una noche con múltiples paralelismos ante la cita del próximo 3 de marzo, donde el Barça buscará la épica ante el Atlético tras el 4-0 en contra de la ida. Para encontrarla debemos echar la vista atrás hasta la temporada 96/97, aquella marcada por la transición de la era Cruyff y en la que Ronaldo Nazario se dio a conocer al mundo. Con Bobby Robson al mando, el Barça acabaría conquistando Copa, Supercopa de España y Recopa de Europa.
En su competición reina el camino no fue sencillo. La andadura empezó con un Clásico en octavos que terminó con victoria por 3-2 en el Camp Nou. Ronaldo abrió el marcador, Suker y Hierro le dieron la vuelta, pero un gol de falta de Nadal y otro de Giovanni a pase de Guardiola dieron ventaja al Barça. En la vuelta en el Bernabéu el partido transcurrió sin goles hasta que en el minuto 70 un autogol de Roberto Carlos hizo botar de alegría a los culés. Pese a que poco después Blanc cometió un penalti que transformó Suker, el Barça logró apear a su eterno rival.
Un partido para la posteridad
Tan solo tres semanas después los blaugranas viajaron de nuevo a Madrid para medirse al Atlético de Radomir Antic, quien acabaría entrenando al Barça en 2003. El partido acabó 2-2 con un doblete de Pizzi y dejó todo abierto para la vuelta en el Camp Nou, donde se viviría una de las noches más recordadas de la historia culé. Hay partidos que no se explican con táctica sino con el corazón. Lo vivido aquel 12 de marzo de 1997 fue un milagro en estado puro. El Camp Nou pasó del funeral al manicomio en noventa minutos de locura colectiva. El Barça empezó el partido de la peor manera, y a los 30 minutos, Pantic ya había anotado un hat-trick, por lo que el global era de 2 a 5 en contra. Con el 0-3 al descanso muchos dieron la eliminatoria por muerta sin saber que estaban a punto de presenciar la remontada más salvaje de la historia moderna del club.
La segunda parte fue un asedio constante que personificó el fútbol total de Robson. El rugido del estadio empujó cada balón y Ronaldo recortó distancias con un doblete en tres minutos (47' y 50'). Ni siquiera el cuarto gol de Pantic al cabo de un minuto frenó la fe de un equipo que atacaba con rabia. Figo (67'), con una volea que todavía resuena en las mallas de Molina, y de nuevo Ronaldo (72') pusieron el 4-4, dejando el escenario listo para el héroe que nadie esperaba pero todos necesitaban. En el minuto 82 el destino hizo justicia. Un balón muerto en el área pequeña fue cazado por la bota de Pizzi para certificar el 5-4 definitivo. El estallido de júbilo fue tal que los cimientos del Camp Nou temblaron mientras Puyal inmortalizaba el momento con su mítico "¡Sos macanudo Pizzi, qué bueno que viniste!". Una gesta grabada a fuego en el ADN culé que hoy se recuerda con el orgullo de los que nunca dejan de creer.
Ahora, 29 años después, el destino vuelve a poner al Barça frente al mismo espejo. El Spotify Camp Nou se prepara para desafiar las leyes de la lógica e invocar el eco de una historia que demuestra que un 4-0 es solo el prólogo de lo imposible. Aquel 5-4 de 1997 ante el mismo rival confirmó que cuando el fútbol se desprende de la pizarra surge una mística capaz de convertir el silencio en estruendo.
La defensa de Rafa Mir ante la denuncia de El Hilali: "Si soy más moro yo que él"
El programa «El día después», de Movistar+, ofreció este lunes nuevas imágenes de los tres minutos en los que el juego del Elche-Espanyol estuvo detenido, en su tramo final, por el pique entre Rafa Mir y Omar El Hilali, en el que el futbolista del Espanyol denunció al árbitro un comentario racista del franjiverde, recogido por este en el acta y por el que activó el protocolo contra el racismo.
Ya se sabían las versiones opuestas de los dos futbolistas. «Viniste en patera», asegura El Hilali que le dijo Mir. «Te voy a arrancar la cabeza», ofrece como argumento, quitándole el componente racista, el delantero del conjunto ilicitano. En las imágenes del programa de Movistar+ se pueden ver los momentos de nerviosismo entre jugadores de los dos equipos, discutiendo sobre lo que uno le había dicho al otro.
La versión de Rafa Mir
En un momento del vídeo, Mir niega haber llamado «moro» a su rival del domingo. «Que le he dicho moro o no sé qué. Si soy más moro yo que él», le comenta Rafa Mir, sobre el césped, a otro futbolista. También se ve a otros dos jugadores del Espanyol, aparte del propio El Hilali, recriminando sus palabras al murciano, llamándole «payaso» y «cagón». «Vaya currículum tienes», le espeta Terrats.
En su defensa, Mir apunta a que el primero en insultarle es El Hilali, que también se tapa la boca, como el futbolista del Elche, en el momento del pique entre ambos. Desde el entorno franjiverde consideran que el lateral del Espanyol buscó al «10» franjiverde desde el inicio del partido, con continuos enfrentamientos que finalmente derivaron en la bronca del minuto 78, en la que se denuncia el comentario racista de Rafa Mir, además de apuntar a que en la mencionada trifulca el primer insulto, sin desvelar cuál es, llega por parte del hispanomarroquí.