sports

Dónde está el error de Soto Grado

No es necesario haberse visto las siete temporadas de The Good Wife para saber que, si el acusado pone cara de pena y reconoce su error, es culpable. Y no solo del delito que se le acusa, sino de algo más enrevesado, más intrincado, que tiene que ver con la intención de llevarlo a cabo. A nadie se le olvida declarar ingresos millonarios por un simple error. Ni se le dispara la pistola mientras apunta al objetivo porque confunde el seguro con el gatillo. O el acelerador con el freno, en caso de atropello, como alegaba Livia Soprano cuando se llevó por delante a su vecina Fanny, un acto tan cínico y premeditado que enseguida comprendimos el peligro que acechaba a Tony desde el seno de su propia familia.

Seguir leyendo

Read full story at El País →